El posparto es para siempre

Maia Larraz

Maia Larraz

Lo que me hubiera gustado saber antes de dar a luz...

En realidad, no necesitas un millón de cosas en tu maleta para el hospital, solo te necesitas a ti misma. Ni siquiera llegué al hospital para mi segundo bebé, ¡alguien debería haberme recordado que el segundo suele llegar rápido!

Ojalá alguien me hubiera explicado cómo se siente ser un padre neurodivergente o altamente sensible, para poder haber tenido tanta compasión por mí misma como la que necesitaría. Ojalá hubiera sabido establecer más apoyo, tanto para el bebé como para mí. Intento aplicar eso en mi crianza ahora: los padres necesitamos todo el apoyo que podamos conseguir.

Maia Larraz

La parte más difícil del posparto...

La soledad. Existe la idea de que te sientes tan completa y feliz en casa con el bebé, y me alegro por cualquier padre que experimente eso, pero a mí me resultó abrumador y difícil. Llevó tiempo conocer a mis pequeños, y me hubiera gustado tener más apoyo para estar menos en modo supervivencia y más en la integración y encarnación del proceso, para ellos y para mí.

Nunca temas pedir ayuda: la medicación puede ser muy útil, desde los ISRS hasta los remedios naturales para el apoyo inmunológico.

Maia Larraz

La mejor sorpresa del posparto...

Descubrir lo fuerte que era y soy. Te lo pueden decir, puedes saberlo intelectualmente, pero conocerte realmente a ti misma, descubrir los rincones y las profundidades de tu fuerza es un hermoso regalo. El posparto y los años posteriores (¡el posparto es para siempre!) me enseñaron que yo era la conductora de mi vida, no la pasajera.

Aprendí lentamente, a veces dolorosamente, a confiar en mí misma y en mis instintos y a confiar en la voz dentro de mí más que nunca. Llevaré este conocimiento conmigo para siempre.
Y, por supuesto, puedo conocer a mis dos hijas una y otra vez cada día a medida que crecen, descubren y se convierten en sí mismas.

Ámate a ti misma sin disculpas. ❤️

Regresar al blog